viernes, 12 de abril de 2013

Entrada número dos: Por qué

Conté anteriormente que amo la comida, siempre me ha gustado salir a comer a restaurantes (siempre que se puede), no soy de las personas tan atrevidas en cuanto a gustos exóticos, comidas agridulces y cosas tan extraavagantes no es lo mío, pero si disfrutar la comida de distintos lugares era algo que me apasionaba hacer tanto como a ti podría apasionarte ir al cine. Disfrutaba casi todas las semanas junto a mi novio de algún cupón comprado por internet o alguna nueva picada que por ahí íbamos descubriendo.

Algo que, por supuesto, cambió completamente desde mi diagnóstico.
Doy las gracias (siempre lo he pensado) de que esta enfermedad no me inhabilite en el sentido de tener que depender de fármacos porque si hay algo que nunca me ha gustado ha sido tomar remedios. Gracias a una dieta libre de gluten puedo vivir tranquila, algo que teóricamente suena fácil de hacer, pero que para quienes compartimos esta patología sabemos que no es nada fácil, no sólo porque encontrar alimentos libres de gluten algunas veces puede ser difícil, sino porque el alto costo que ellos tienen, hacen que no sea algo fácil de adquirir por todos. Una de las cosas que me disgusta es que es una enfermedad muy excluyente socialmente, no todos pueden adquirir una bolsa de 4 panes a $1300 pesos, si sacas cuentas rápidas en Chile, país que se caracteriza por un alto consumo de pan en su dieta, de al menos 2 panes diarios, hace que el consumo semanal de pan para un celíaco sea de apróximadamente $5200 semanales para UNA persona. Eso sin considerar que no en todos las ciudades de Chile encuentras pan y sin considerar que el pan no es solo el único alimento que se elimina de nuestra nueva dieta, sino que le dices adiós a casi todos los alimentos que no están certificados, no solo los derivados directos del trigo, avena, centeno y cebada, sino de alimentos que pudiendo, teóricamente comer por ser libres de gluten, son procesados en fábricas donde las máquinas que los procesan antes ya han elaborado un producto con gluten, esto es lo que se conoce como contaminación cruzada. Es por ello que existe una lista de alimentos y medicamentos certificados por la Fundación Convivir en mi país.

Considero que el apoyo de tu familia, de tus amigos y todo tu alrededor es algo fundamental, hay que educar al entorno para que esta enfermedad sea más llevadera y menos excluyente. Hay que estar en el día a día del celíaco para comprender un 10% de lo que significa. Enteneder lo que se siente que todos estén comiendo lo que siempre habías comido y hoy ni mañana podrás, porque no tendrás cura (al menos no de momento) sino que tienes que andar con tus alimentos para todas partes.
Educar creo que es una labor importante de cualquier celíaco, en mi caso, al ser estudiante de Medicina, no me fue TAN difícil asumir mi enfermedad, pues a diario puedo ver otras realidades, saber que dejando de comer algunos alimentos y conocer todos los que puedo es algo que valoro, porque sé que con un poco de esfuerzo se puede. Haber hecho saber a mi curso, a mi familia y a todos los que me rodean de qué se trata esta patología es algo que te integra más. Poder ir a cumpleaños y que las papas sean las que pudes comer o que te pregunten qué cosas puedes comer, son pequeños gestos de tu alrededor que te integran más, que te hacen tener ese sentimiento de comunidad con personas diferentes a ti, pero que pueden llegar a ayudarte y cooperarte con un granito de arena, un granito libre de gluten.

Podría estar escribiendo mucho sobre todo lo que pienso de esta enfermedad, pero en esta entrada, quería explicar mi motivación de esta página.
Esta idea nació de poder publicar y dar a conocer esta realidad, de lugares que encuentro de repente, mis vivencias, experiencias, todo lo que crea que pueda ayudar a algún celíaco perdido o más sabio que yo que me pueda enseñar sobre esta nueva enfermedad. Me gusta aprender cada día más de mi patología, no solo porque a mí me sirve, sino porque también puedo ayudar a otras personas a tener una nueva o simplemente otra visión.
Dar a conocer la visión chilena de esta enfermedad.
Saber lo que estas dos grandes fundaciones hacen por nosotros (Coacel y Convivir), además de todas las personas que he conocido que aportan con su granito libre de gluten a nuestro desarrollo, personas que venden productos para nosotros, a todos aquellos que hacen posible nuestra integración social, estoy profundamente agradecidos y quiero aportar a mi modo, con mi tiempo disponible a esta comunidad celíaca.

La Celiaquilla.-

2 comentarios:

Javiera Brierley Vera dijo...

Llegué aquí por casualidad y estoy tan feliz que así fue....

Te felicito Catita preciosa. Sin duda escribir este blog ayudará a muchos.
Sinceramente, te admiro mujer! y estoy muy contenta de que estés viviendo tu proceso de esta manera, además, te leo muy feliz y con muchas ganas de aprender lo cual sin duda me saca una sonrisa...

Una vez más, te felicito por esta iniciativa, no te desanimes pequeña, porque lo que estás haciendo es un TREMENDO aporte! para lo que quieras cuenta conmigo...
un abrazoooo

Javiera Brierley Vera

Catalina Mesic dijo...

Muchas gracias Javi, ojalá este proyecto sea de harta utilidad para varias personas :) que es mi intención.

Muchas gracias por tus buenos deseos y si conoces a algún celíaco ya sabes a qué página mandarlo =)

Un abrazote, que estés bien, muak!